Los profesionales más experimentados, que poseen algún título profesional o técnico o formación en general y aquellos que llevan poco tiempo trabajando al momento de ser despedidos, reaccionan de una manera más activa frente a la búsqueda de un nuevo empleo. Mientras que aquellos, que no poseen una preparación académica o poseen una escasa experiencia laboral, o han permanecido por mucho tiempo en la misma empresa, a la hora de ser despedidos, se angustian y al mismo tiempo se desorientan sin saber como reaccionar frente a un futuro incierto.
Es por ello que, al mismo tiempo que se debe dar oportunidad al talento de la juventud y a su deseo de ganar experiencia laboral, también son importantes los recursos humanos sobre los 40 años; aquellas personas que junto al paso de los años se han mantenido actualizadas con los cambios que el mundo del trabajo han ido experimentando. Hace un tiempo esta situación era lejana en nuestro país, hoy en día es una realidad que enfrenta el pueblo chileno.
Es por esto que el gobierno anterior de la presidenta Michelle Bachelet y el actual presidente Sebastián Piñera , conciente que los mayores de 40 años tienen dificultades para reincorporase al trabajo pero, sin embargo poseen una experiencia y un capital humano que no puede ser desaprovechado, ha incorporado entre las 36 medidas prontas a resolver, un punto que intenta buscar solución a este problema que, muchas veces, se torna crítico y representa el término de la vida laboral de una persona.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Pero mientras el gobierno encuentra alguna solución que pueda facilitar la reinserción laboral, es importante tener en cuenta ciertos consejos para aprender a asumir el problema y salir de él de la manera más exitosa posible:
NUEVA REALIDAD LABORAL
Como hemos visto, la cesantía es un problema del que nadie está libre, sin embargo, se hace más complicado para dos grupos importantes de la población. Los jóvenes y las personas que ya han superado los 40 años.
Los primeros se sienten desmotivados porque no poseen la experiencia que las empresas solicitan al momento de acceder a un trabajo y, por otra parte, la gente que queda cesante después de los 40 años corre el riesgo real de no conseguir un nuevo empleo porque las empresas prefieren contratar gente más joven.
Es de esperar entonces que en Chile nuestra economía siga creciendo y se mantenga estable para que así el gobierno logre crear políticas públicas que solucionen o al menos disminuyan los índices de cesantía.